El lunes empiezo en mi nuevo cargo en la empresa, y es el cargo que siempre quise, desde que llegué a trabajar ahí. Es el cargo de mayor importancia, porque es lo que le da valor agregado al giro, o sino, sería una empresa igual que las demás. 

Obvio que no se lo dije a nadie, pero ya sabía de este cambio hace semanas, pero se supo justo la semana pasada. Pensé encontrarme con comentarios de felicitaciones, y buenas vibras, porque todos saben como me he sacado la cresta en el puesto que me pusieran; siempre intentando ayudar al resto, y resolviendo en áreas que ni siquiera estaban a mi cargo. 

Por supuesto, mi cuentito de hadas llegó hasta ahí, porque al revés de lo que pensaba, me encontré con muchos comentarios negativos; “no vas a durar”, “te pusieron ahí para que te echen”, entre otras cosas. Fue tanto, que comencé a cuestionarme mis propias capacidades, y me fui a la chucha con una suerte de depresión que ni siquiera sabía que tenía. Pasé dos días sin ducharme, salí de la cama para comer y fumar, y me volvía a acostar a dormir. Si, a dormir, con sueño profundo y todo. Evité contacto humano, solo algo leía en redes sociales, y aún no soy capaz de salir de la casa, y obvio que no he sido capaz de hacer un poco de aseo, ni cocinar. 

Es cuático como tanta hueá repercute en la orgánica del cuerpo y como las malas intenciones te mandan a la chucha tan fácilmente. Y me he pasado pensado todos estos días en por qué, por qué es tan difícil mantenerte estable y sana mentalmente sin tener que recurrir a la medicación. No me he medicado, pero he estado pensando también en ir al psiquiatra exclusivamente pa eso. 

Hoy me levanté con otra actitud, y puta, espero que me dure no más. Siempre he sido una persona que ha luchado ene por las cosas que quiere, siempre me he sacado la chucha pa tener lo poco que tengo, y siento que lo que he logrado ahí, ha sido puro fruto de mi propio esfuerzo. Y filo, sabís, siento que soy capaz, siempre he sido capaz, y esta no va a ser la excepción. 

He vivido lo suficiente como pa que la indiferencia y la envidia no me afecte, quizás mi error fue dejar que algunas personas traspasaran la línea, y se sientan ahora con el derecho de pisotear. Me ha funcionado siempre ser hermética y cerrarme al resto pa que no me hagan daño, y creo que por un mal consejo, casi me lleva la depre. 

Ya entendí que no es compatible el sentimentalismo con la realización personal, y ya decidí.

Hoy estuve pensando en mis fracasos amorosos, y el denominador común entre todos; la falta de interés. Muchas veces me cuestioné por qué me ocurría siempre lo mismo, y que al final mis ex parejas terminaran confesándome angustiados que les pesaba mi falta de amor, mi poca cercanía, la apatía que yo misma generaba. Y siempre fue algo inconsciente, jamás podría hacerle daño a alguien de  puro gusto, y menos a quién se supone, era mi compañero en ese entonces. Pero la dinámica siempre era la misma, los primeros meses siempre eran full diversión, tanta que no se notara mi falta de cariño;  pero cuando se empezaba a notar, ya era demasiado tarde como pa dar pie atrás porque el cabro ya se me había enamorado. 

Y he estado pensando por qué yo no lograba llegar al mismo nivel de enamoramiento, porque al final, pensándolo de manera super fría, nunca sentí esa cosita en la guata, la ansiedad de verlo, la paranoia cuando no me hablaba, y tantas hueás que ahora estoy entendiendo. 

Muchas veces me preguntaban si yo era celosa, y obvio, siempre afirmé categóricamente que nunca lo había sido, y me iba en la volá de que si alguien quisiera estar conmigo, que era libre de elegir y que una persona no es algo que me pertenezca, por lo tanto no podía amarrarlo a mi y celarlo. Y obvio po, si cuando no hay interés en algo, no hay miedo de perderlo. 

Logré entender que mi inseguridad siempre me hizo elegir personas de las que no me iba a enamorar, porque onda si, me gustaban, buena onda, lo pasé bien, pero no, no estaba enamorada, uno no elige de quien enamorarse. Y para mi era súper cómodo, porque necesitaba tener todo bajo control, entre eso, mis emociones, porque me da pánico que me saquen de mi zona de confort, sobre todo en términos emocionales. 

Me da tanto miedo entregar todo y verme vulnerable ante un otro, que cuando me gusta de verdad alguien me paralizo, e intento huir. No sé actuar frente a alguien que de verdad me gusta, me estresa, no sé si hablarle mucho, o no hablarle más. Experimentar celos, por la mierda que es desagradable esa hueá, una mezcla entre ansiedad e inseguridad amplificada por mil. Y todas esas sensaciones a las que no estoy acostumbrada, y que muchas veces pensé no tener. 

Luego vuelvo a mis ex parejas y entiendo, por fin entiendo la angustia, y empatizo, y me alegra saber que no soy un monstruo sin sentimientos, sino solo alguien que nunca supo bien lo que quería, y aunque hoy no soy correspondida y me mata la soledad, prefiero quedarme a esperar a ese alguien que desestabilice mis emociones y que sepa contener mi ansiedad e inseguridad. 

pizzaycine:
“instagram.com/pizzaycine
”

pizzaycine:

instagram.com/pizzaycine

doniabatata:
“Acá sí que no se 👉👌
”

doniabatata:

Acá sí que no se 👉👌

doniabatata:
“Bastaaaa
”

doniabatata:

Bastaaaa

danismm:
“Vintage Wallpapers 1920s, Bradbury
”
lifeasillustrated:
“Wilson Bird of Paradises
”

lifeasillustrated:

Wilson Bird of Paradises

nemfrog:
“Cat, fiddle. The Latch key of my bookhouse. 1921.
”